Fue un vuelo regular de pasajeros que iba desde el Aeropuerto de Whitegrass (Tanna) y el Aeropuerto Internacional de Bauerfield (Port Vila), ambos aeropuertos en Vanuatu, el 28 de julio de 2018. La aeronave involucrada en el accidente era un ATR 72-500.
Cuando el avión sobrevolaba la isla de Erromango, el motor derecho empezó a incendiarse y a entrar humo en la cabina. Tras esto, comenzó a girar descontroladamente la aeronave hasta que los pilotos pudieron recuperar el control y apagar el motor, pudiendo llegar hasta Port Vila para realizar un aterrizaje de emergencia. Sin embargo el avión se salió de la pista, colisionando con dos Britten-Norman Islander: uno terminó gravemente dañado, con el estabilizador vertical desprendido y sin posibilidad de ser reparado; y el otro también tuvo daños irreparables. Hubo 13 personas que tuvieron que ser tratadas por la inhalación de humo, pero no hubo heridos de las 43 personas a bordo.
El informe final reveló que la falla del motor no fue la causa directa del accidente del ATR 72-500. Con el incendio, saltó la alerta "ELEC SMK" (humo eléctrico), un sistema ambiguo para los dos pilotos, y con una mala gestión de recursos de cabina, llevó a que en un momento dado se apagara el sistema de alimentación del ACW (corriente alterna salvaje), generando una pérdida de potencia en los sistemas hidráulicos, incluyendo frenos y otras luces de emergencia. Por ello, al aterrizar, pese a que emplearon los pilotos el inversor de empuje, la aeronave no frenó y terminó por colisionar con otros aviones.
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