Como bien indica su propio nombre, es el máximo peso que un avión, debido a sus características, puede alcanzar para poder volar, especificado en kilogramos o libras. Es el peso máximo el cual el fabricante ha podido cumplir con los requisitos necesarios para que la aeronave pudiera ser certificada para volar, referido al inicio de la carrera de despegue.
Este peso es una variable fija de la versión de la aeronave, es decir, no cambia ni aunque dentro de ese modelo haya distintas versiones, y tampoco varía por la temperatura, altitud o longitud de la pista.
Sin embargo, existen diversas circunstancias en las que en muchas ocasiones una aeronave no va a poder despegar con el máximo peso posible:
- El ajuste de los flaps
- Altitud, y longitud y estado de pista del aeródromo
- Temperatura del aire y viento
- Obstáculos alrededor del aeródromo
